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Tirant celebró el Congreso de Reestructuraciones, un sector en plena ebullición, con operaciones de gran relevancia económica

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Organizado por Tirant lo Blanch, en concreto por el área formativa de esta compañía, Tirant Formación, el Congreso Nacional de Reestructuraciones reunió en el Ateneo de Madrid a algunos de los principales referentes del ámbito judicial, empresarial y financiero vinculados a la insolvencia y la reestructuración empresarial.

Durante dos jornadas, magistrados, despachos líderes, entidades financieras y especialistas del sector abordaron los grandes retos que están marcando el presente y el futuro de las reestructuraciones en España.

El encuentro, impulsado por Tirant Formación, volvió a consolidarse como un espacio de referencia para el análisis práctico de las reestructuraciones, alejándose de planteamientos exclusivamente teóricos para centrarse en casos reales que ya han sido objeto de debate judicial. DLA Piper, Vaciero, FTI Consulting, PLUTA, KPMG, Toda & Nel-lo e IAG International Auction Group apoyaron estas jornadas.

Juan Verdugo, Socio de DLA Piper, en la imagen (el segundo por la derecha) durante su intervención.

¿A qué obedece a nivel estratégico la decisión de que la firma, la marca DLA Piper sea el espónsor principal de este congreso de reestructuraciones?

La decisión de ser principal espónsor de este Congreso de Tirant la tuvimos muy clara desde el primer momento. La primera razón es de prestigio. Este es un evento que, por celebrarse de forma anual, tiende a reunir un número muy importante de especialistas en reestructuraciones y situaciones especiales, asuntos que son, desde hace dos años, muy interesante para las firmas legales. Por tanto, ligarnos a una marca de prestigio como Tirant, a un sitio especial como es el Ateneo de Madrid, y hacerlo, además, rodeado de los diversos especialistas que hay en España, entendíamos que era algo donde DLA tenía que estar, porque compartimos estos valores de prestigio, excelencia y valor.

Además, me parece muy significativo que tú eres socio en DLA, justamente de reestructuraciones e insolvencia, un área muy especializada…

Esta es la segunda razón. El otro motivo, aparte del prestigio, es el posicionamiento. Las firmas legales están posicionándose para asesorar en situaciones complejas, que son de las que hablamos en estos congresos. Las situaciones complejas son aquellas que requieren una firma legal con capacidades transfronterizas, poder entender el asunto desde un punto de vista español, pero también desde un punto de vista del derecho extranjero.

DLA es la tercera firma global del mundo, tenemos oficinas en más de 70 países y tenemos especialistas en reestructuraciones en esas oficinas. Para nosotros, posicionarnos en reestructuraciones complejas y que nuestra marca se identifique con este tipo de organizaciones es fundamental.

Este Congreso está organizado por Tirant, en concreto por su área formativa, Tirant Formación. Que un jurista esté actualizado y que tenga una estrategia de formación es fundamental. ¿Por qué en esta especialidad concreta también es importante estar formado?

Es importante estar formado en el asunto de reestructuraciones por tres razones. La primera tiene que ver con la novedad del asunto. Llevamos trabajando con esa herramienta legal para asesorar empresas apenas cuatro años y eso, en términos de derecho, en términos normativos, aún es una norma nueva que estamos testando, estamos conociendo sus límites, conociendo su techo, también sabiendo dónde podemos movernos seguros, y la formación te ayuda a entender mejor todo esto.

El segundo motivo es muy obvio: estos son asuntos en los que un buen asesoramiento es capaz de rescatar compañías. Por tanto, contribuimos en nuestra firma a la economía del país, en este caso, a las empresas que nosotros rescatamos o que ayudamos a rescatar, que son empresas grandes, con pasivos por encima de los 50 o 60 millones de euros. Por tanto, con una carga laboral muy importante. Estar formado y saber hacerlo nos permite rescatarlas con mucha mayor certidumbre y con garantías, eso es lo importante.

Y la tercera razón es porque estos ya no son asuntos patrios, es imposible aislar nada dentro de los Pirineos. Hace mucho tiempo que España juega en la liga de las naciones, y los inversores que invierten en entidades españoles no son españoles, y hay que comprender las motivaciones, cómo se hace en otros países para estar preparados y ser capaces de explicar cómo se hace el rebate, y si es posible importar algunas resoluciones.

Hablamos de una normativa que es relativamente nueva y, por tanto, uno de los paneles fundamentales del Congreso es el de la gestión judicial de las reestructuraciones. ¿Cómo ha sido la experiencia en este panel?

El panel ha estado lleno de interrogantes, probablemente ha sido el panel que más interrogantes ha despertado, porque la gestión judicial de un caso de reestructuraciones es todavía un ángulo en el que la ley no ha sido capaz de ofrecer demasiadas certidumbres. La ley está pensada, quizá muy bien pensada, desde el punto de vista económico, pero desde el punto de vista del case management, desde que el caso comienza a judicializarse hasta que termina, la ley está llena de interrogantes que, con mayor o mejor suerte, estamos intentando solucionar.

Pregunta obligada en estos tiempos que corren. ¿Cómo está impactando la IA en vuestra especialidad?

Pues la IA nos ayuda mucho para hacer un trabajo prospectivo, es decir, para identificar qué tipo de empresas pueden necesitar un rescate en un escenario de aquí a dos años. La IA es capaz de bucear en fuentes públicas, pero también privadas, de las que disponemos todos los despachos, y alimentando a nuestras herramientas de IA somos capaces de preguntarle qué entidad tiene más posibilidades de entrar en un default, en un incumplimiento técnico de sus documentos financieros, y, por lo tanto, si esa entidad puede ser objeto de un asesoramiento por parte nuestra en dos años. Es lo que nosotros llamamos el uso preventivo de las herramientas de IA.

Luego, claro, tiene un uso ejecutivo: cuando ya estás dentro del asunto, la IA te permite ahorrar mucho tiempo en la redacción de documentos que antes llevaban un tiempo muy superior. ¿Quiere eso decir que las reestructuraciones ahora llevan menos trabajo? No, el trabajo se ha movido desde la preparación de la documentación, donde nos apoyamos en la IA, a la negociación de la reestructuración, que es fundamentalmente humana, porque la IA no es capaz de entender las motivaciones de los diferentes stakeholders de la reestructuración. Y tampoco es capaz de transaccionarlas, que es como nosotros llamamos a ponernos de acuerdo.

Confirmas que la IA te proporciona más tiempo para el trabajo realmente importante…

Eso es, nos centramos en trabajo de calidad, en trabajo basado en nuestra experiencia previa en este tipo de asuntos, donde todavía las IAs no pueden bucear en bases de datos de experiencia. Nosotros disponemos de las bases de experiencia y muchas veces, además, conocemos matices que la IA hoy por hoy no es capaz de evaluar.