lexplorers episodio 14: «En 10 años, el derecho va a ser mucho más complicado de ejercer, pero mucho más sencillo de ejecutar»
En Derecho Práctico Media hemos creado el programa lexplorers para dar visibilidad a un grupo de talentos insultantemente jóvenes que, ya sea en las facultades de derecho, en despachos o en empresas, están apostando por la innovación legal. Y todo ello a pesar del denodado esfuerzo de algunas universidades por seguir ancladas en el siglo XX. En este episodio número 14 hablamos con José María del Río, 29 años, Graduado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III, ha cursado el Máster internacional en derecho digital, IA y desarrollo de negocio en E&J School y hasta hace poco ha sido responsable del área legaltech en Economist & Jurist Group.
- José María del Río, de 29 años, ha sido hasta hace poco responsable del área legaltech en Economist & Jurist Group, codirigiendo en esta compañía el podcast LegalTech Zone junto a nuestro director, Josep Mª Fernández Comas, aunque no tenemos claro que esta sea la mejor referencia que nuestro entrevistado pueda lucir.
- Chema, como se le conoce en el sector, se graduó en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III, y ha cursado el Máster internacional en derecho digital, IA y desarrollo de negocio en E&J School. También ha impartido ponencias sobre legaltech en colegios de la Abogacía como los de Barcelona y Almería, así como en el Congreso CMS de Recuperación Judicial
- Y qué mejor territorio para grabar este vídeo Lexplorers con Chema que el espacio que Aticco está casi casi a puntito de estrenar en Madrid (Pº Castellana 268), y donde se celebrará los próximos 22, 23 y 24 de octubre el GLTHday 2025 & GLAW Festival, que en esta edición te va a proporcionar una experiencia brutal porque se sumará un GLAW Festival cocinado con esmero por dos cracks como Laura Fauqueur y Lucía Carrau.
- En esta ocasión, invitamos a otro joven talento, Pablo Yannone, joven periodista que colabora en el área de comunicación del Global LegalTech Hub y que realizó unas prácticas en Derecho Práctico media. Seguimos sin tener claro que esta última sea la mejor referencia que nuestro entrevistador pueda lucir.
Nos encontramos en un episodio más de Lexplorers, esta vez en el espacio en Castellana de Aticco, donde se celebrará muy pronto el Global LegalTech Hub Day. Chema, si pudieras cambiar algo del sector legal con un chasquido de dedos, ¿qué sería?
Democratizar un poco lo que es el derecho. Es decir, que no existiesen grandes grupos de poder, de presión, sino democratizar un poco todo el uso y la gestión del derecho. La democratización ahora se está experimentando más. Vemos cada vez más personas que pueden acceder al derecho gracias a las herramientas. Entre ellos, los jóvenes, que muchas veces tienen dificultades para acceder.
¿Qué habilidades crees que necesitan tener lo jóvenes para poder acceder al sector legal?
Hoy en día, para los jóvenes, lo importante es mantener una actitud más firme, en el sentido de aguantar y tener resiliencia contra el fallo. Es decir, que puedan experimentar, que puedan probar, fallar, probar, fallar, y que por eso no se desanimen, sino que sigan intentando, intentando innovar, aprender.
Hoy en día podemos encontrarnos bastantes obstáculos a la hora de adoptar tecnología. ¿Cuáles destacarías?
Lo que más me he encontrado en todo lo que llevo gestionando estas herramientas legaltech es la comodidad. Es decir, estamos acostumbrados a un mundo muy cómodo, en el que las cosas se han hecho así porque siempre se han hecho así. Entonces, creo que esa resistencia al cambio es lo que más frena el avance tecnológico.
¿Tienes alguna figura en mente cuando piensas en el sector legal, algún referente?
Vengo de familia de abogados. Entonces, cuando experimento con inteligencias artificiales, con los productos, mi mayor test es que mi madre lo sepa usar. Creo que mi referente en este caso es mi madre, porque al final ella siempre ha estado trabajando en un despacho generalista y le costaba mucho encontrar cosas, gestionarlas.
Quiero que no pierda el tiempo buscando, sino haciendo lo que le gusta, que es ejercer el derecho. Al final, es un poco la finalidad de las herramientas legaltech, que no es dedicar tanto tiempo a aprenderlas, sino sobre todo a usarlas y que tengan esa parte práctica.
Aquí viene una pregunta de las difíciles, Chema. Si pudieras ser una herramienta legaltech, ¿cuál serías y por qué?
No voy a decir nombres, pero creo que sería una herramienta que te hiciese dudar constantemente. Que estuviese cuestionándote si has hecho bien tu trabajo o no. Porque es un poco como trabajaba yo y como trabaja mi cabeza.
¿Qué es lo más raro o curioso que te ha pasado en un evento legaltech?
He de reconocer que los eventos legaltech me sorprenden porque son bastante tranquilos hasta las 12 de la noche. Luego ya es un poco más complicado. Pero más que cosas raras, lo que sí que me pasa mucho es que soy una persona muy tímida y me cuesta muchas veces interactuar. Y lo que hago mucho es que enseguida me pongo a mirar el móvil como si estuviese haciendo algo. Cuando estoy muy nervioso, me voy a una esquina y hago como que me agobio. Luego llega ya la noche, y el vino hace lo suyo.
¿Qué habilidades necesitan los jóvenes para incorporarse al mercado?
Muchas veces hay obstáculos, y un obstáculo, en parte, podría ser la abogacía senior, a veces más fría, más distante de los jóvenes.
¿Y qué le dirías a esa abogacía senior que muchas veces consideran como la generación de cristal a los jóvenes?
Considero que no existe tal generación de cristal. Lo que existen son unas peticiones que hacen los jóvenes, unas necesidades que exponen, y eso muchas veces choca con la generación anterior.
Hay una cosa a la que siempre me gusta mucho darle vueltas, y es que esa misma gente que critica a la generación de cristal, normalmente es la que también se vanagloria de que salían a la calle a quejarse por otras cosas. Hay que darse cuenta de que nosotros tenemos también otras necesidades que exponer.
Mirando hacia el futuro, ¿cómo crees tú que será el derecho de aquí a unos 10 años?
Pues la verdad es que creo que hay una frase que me gusta: creo que va a ser mucho más complicado de ejercer, pero mucho más sencillo de ejecutar.
Es decir, creo que el derecho se va a complejizar por cómo se está estructurando todo: más leyes, más reglamentos, más herramientas, más actores. Habrá más problemas, también porque van a surgir nuevos casos, nuevos tipos. Pero va a ser más sencillo porque la industria está trabajando precisamente para que se facilite el trabajo del abogado.
Una de las herramientas estrella del abogado es la inteligencia artificial. Por un lado, está la IA legal, y luego estaría la generalista. ¿De cuál eres más partidario y por qué?
Siempre soy partidario de la legal, de la específica. Es decir, aprecio muchísimo las generalistas, pero me dedico un poco a generar estas líneas específicas y legales. Conozco cómo se trabaja desde detrás y son muchísimo más eficaces en el trabajo del abogado. No digo que por ello las generalistas no valgan, valen para muchas cosas, pero cuando estamos hablando de un trabajo legal, sí que es necesario un poquito de especificidad, más tecnificación en los conocimientos, etc. Al final la inteligencia artificial lo que hace es beber de los conocimientos que tú le has dado.
¿Crees que es posible que veamos en unos años un open data total en la jurisprudencia?
Creo que sí. Vivimos en la época en la que los datos son el nuevo oro; es decir, al final todos los datos son muy valiosos y ahora con la IA el texto se ha convertido en un dato muy valioso. Y las sentencias, en este caso, han pasado a tener muchísimo valor, que se ve reflejado en las empresas que utilizan las sentencias para entregar a sus inteligencias artificiales y mostrar su conocimiento. Estos datos, al ser públicos, han de abrirse: hay reglamentos que establecen que es prácticamente obligatorio que estén a disposición del ciudadano.
La cuestión es que las empresas también van a tener que poder acceder a esos paquetes, igual que acceden a la ley. Las legaltech acceden a la regulación, a la legislación, para poder utilizar y entrenar sus modelos. ¿Por qué no van a poder acceder a las sentencias siendo también datos públicos? Entiendo que este cambio tendrá que llegar poco a poco, habrá que ver cómo se hace, porque a lo mejor sí que se necesita un modelo de licencias, o un modelo diferente, pero yo creo que terminará llegando.
Pablo Yannone