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lexplorers episodio 12: «Como abogada y lingüista computacional, he aprendido a generar un conocimiento y un lenguaje únicos con mi compañero ingeniero»

El autor del post  Elena Rubio Elena Rubio
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En Derecho Práctico Media hemos creado el programa lexplorers para dar visibilidad a un grupo de talentos insultantemente jóvenes que, ya sea en las facultades de derecho, en despachos o en empresas, están apostando por la innovación legal. Y todo ello a pesar del denodado esfuerzo de algunas universidades por seguir ancladas en el siglo XX. En este 12º episodio hablamos con Jimena Suárez, 25 años, abogada, ingeniera legal y lingüista computacional jurídico en DAIL Software.

  • Jimena Suárez de 25 años, es abogada, ingeniera legal y lingüista computacional jurídico en DAIL Software. Se ha formado en compliance y legaltech a través de los programas de la Escuela de Práctica Jurídica de la UCM, y en legal prompting en IE Law School. Y eso por poner unos pocos ejemplos referentes a su formación.
  • ¿Más cosas que hablan mucho y bien de ella? Acaba de lanzar ‘Ius Sapere’, newsletter en Linkedin sobre IA, Compliance, Filosofía, Transformación Digital & LegalTech. Y vemos en su perfil Linkedin que, entre otras disciplinas, ha practicado baloncesto (lo inferirás de la imagen inferior) y karate (¡poca broma!).
  • Invitamos a Jimena al Colegio de la Abogacía de Madrid para esta vídeo entrevista de nuestra compañera Elena Rubio , y esta es la interesantísima conversación que mantuvieron.

Estamos en otro episodio de lexplorers y hoy hablamos con Jimena Suárez en el Colegio de la Abogacía de Madrid. Jimena, te queríamos preguntar que, si pudieses cambiar algo del sector legal, ¿qué cambiarías?

Pues probablemente cambiaría los programas académicos de las universidades, porque a veces se generan brechas que van a generar servicios jurídicos diferentes en el futuro.

¿Cuáles dirías que son las habilidades esenciales para introducirse en el mundo de la innovación legal?

Adaptabilidad al cambio, por supuesto, y sobre todo, perder el miedo a cometer errores.

¿Y cuál dirías que es el principal obstáculo que se puede encontrar en la adopción de nuevas herramientas?

Lo estaba pensando mucho y creo que es el debate que ha surgido desde el primer momento con el temor a si la IA nos iba a sustituir o no. Eso al final ha generado mucho miedo y creo que la proactividad es clave para vencerlo.

¿Tienes alguna figura de influencia, alguna persona destacable en tu carrera?

Pues, como mucha gente, a mis profesores, porque siempre han generado un espacio seguro para que pudiese seguir aprendiendo, pero sobre todo mi tío, que fue quien me dijo que investigase ChatGPT y cómo puede impactar en la administración de justicia.

Si fueses una herramienta legaltech, ¿cuál serías y por qué?

Soy muy fan de las bases de datos que introducen IA generativa. Me gusta mucho Vincent, de vlex, y me gusta mucho GenIA-L, de Lefebvre: creo que lo tiene todo y ha revolucionado el mercado con el tema de las referencias con sentencias y los Mementos.

¿Qué es lo más emocionante que has aprendido en el mundo legal?

Pues fíjate, que todavía no hemos escrito todo y que estamos aprendiendo juntos en ello.

¿Tienes alguna anécdota en algún evento de innovación legal?

Raro, no, pero curioso un rato. Y es que he aprendido sobre legal design, que es algo que no conocía y ahora tiendo a verlo en todos los documentos jurídicos, políticas y procedimientos.

¿Cómo ves el derecho en 10 años?

Un escenario totalmente distinto, pero, sobre todo, porque creo que vamos a estabilizar las herramientas IA en nuestro día a día y esto va a generar despachos y servicios totalmente distintos.

Eres ingeniera legal, ¿qué recorrido profesional le ves?

La verdad es que al principio da un poco de vértigo, porque es una profesión un poco rara aún, pero creo que todos los despachos que tengan departamentos de gestión del conocimiento, editoriales jurídicas, consultorías legaltech, todo este tipo de sectores que están saliendo ahora, son la clave para meter una persona que se dedique a esto.

Trabajas en DAIL Software como abogada y lingüista computacional. ¿Cómo es esa experiencia?

Pues una aventura diaria. Ha sido curioso porque he aprendido mucho sobre manejo de código, de forma limitada, pero lo suficiente, por ejemplo, para poder entenderme con mi compañero ingeniero. He aprendido a tomar requisitos, a hacer manuales de usuarios, he aprendido a manejarme con plataformas que son muy del mundo de la informática como MySQL o Docker, por ejemplo. Y eso es mi día a día, pero sobre todo y lo más importante, hemos aprendido a generar un conocimiento y un lenguaje único entre los dos que nos permite comunicarnos entre ciencias y letras.