Vibe coding: cuando el abogado deja de ser un mero usuario de tecnología para convertirse en arquitecto de soluciones jurídicas (1er. Asalto)
El pasado 3 de marzo, durante el GTLHday Spring organizado en Barcelona por el Global LegalTech Hub, tuvo lugar la mesa redonda titulada “De la UX a la Vibecoding”. Una ocasión ideal para abrir un debate sobre una herramienta, sin duda prometedora, pero que, a día de hoy, no parece capaz de crear soluciones robustas y seguras. Este es el primero de los contenidos que tenemos programados para que sepas todo lo que hay que saber sobre vibe coding y no te atrevías a preguntar.
El Global LegalTech Hub consiguió reunir en esta sesión a un elenco de profesionales muy diverso. Hablamos de Carlota Albanell, fundadora de Pictolex; Karol Valencia, ingeniera jurídica y manager de adopción y cambio de IA en la legaltech Saga; Pablo Sáez Hurtado, Senior Counsel de Inteligencia Artificial en Delvy; y Raquel García González, manager sénior de transformación legal en Clifford Chance.
A grandes rasgos, vibe coding es una herramienta de desarrollo en la que el usuario traslada a la máquina en lenguaje natural qué quiere hacer, y permite que un modelo de IA cree el código y los flujos necesarios. El usuario se limita a testar, iterar y hacer reglajes. En el sector legal, el vibe coding se está utilizando, por ejemplo, para crear automatizaciones, apps e integraciones sin la necesidad de saber programar. El usuario deja de ser un usuario pasivo de soluciones legaltech y se convierte en ‘arquitecto’ de sus propias herramientas, aunque asumiendo riesgos de seguridad para los que, posiblemente, no esté capacitado.
Josep Servent, Head of IA & Innovation en ubimia, es un ingeniero con sobrada experiencia en el sector legal. «Realmente es revolucionario», afirma sobre el vibe coding. «Con el conocimiento adecuado y las metodologías adecuadas, y las partes menos agradables del desarrollo (generación de formularios, preparación de pruebas unitarias…) la programación con vibe coding puede ahorrar hasta el 80% del tiempo de desarrollo. Estamos llegando a un momento donde podemos llegar, de la necesidad del cliente a la aportación de la solución y a la implementación, en lo que antes eran semanas, a días o incluso horas. Los que utilizamos metodologías de desarrollo, nos volvemos ultraágiles». Te recordamos que Josep es un ingeniero avezado y experto en el sector jurídico. En resumidas cuentas: sabe programar.
Y seguimos con impresiones de perfiles techies, y ahora toca poner el foco en los diferentes posts que Álex Dantart, CEO de Humanizing Internet, ha publicado en Linkedin en los últimos meses. En esta joya publicada hace casi un año, Álex avanzaba sobre vibe coding que «Claro que funciona. Hace cosas. Te genera pantallas, lógica básica, resultados visibles. Todo muy rápido, todo muy «mágico»… Pero luego viene la parte que nadie te cuenta. Cuando necesitas escalar. Cuando quieres meter algo a medida. Cuando quieres integrar bien APIs, seguridad, gestión de errores, mantenimiento… Ahí es cuando esa magia se convierte en un callejón sin salida. Porque no es solo programar: es crear entornos sólidos, robustos, que puedas mantener, adaptar y hacer crecer sin tener que tirarlo todo y empezar de cero.»
También en este post más reciente recordaba los riesgos y oportunidades de esta herramienta: «Este tipo de soluciones’ sirven precisamente para los que no saben programar, porque hace las cosas fáciles… Muy fáciles, sí, pero también con muchos fallos de operativa, conceptuales, de experiencia, e incluso a veces de seguridad. El «vibe coding» no es malo, pero creo que es hora de dejar clara su posición y saber cuándo usarlo. Desde luego para prototipado y/o gente que está empezando en desarrollo/programación es una herramienta excelente, pero nunca haría nada serio y en producción, a no ser que lo use un senior de 20 años de experiencia que sabe bien lo que hace.»
En ambos casos, no te pierdas el intenso y productivo debate que se abre en Linkedin.
En el GLTHday de Barcelona abordamos a dos de los speakers de la sesión sobre vibe coding. Karol Valencia es ingeniera jurídica y manager de adopción y cambio de IA en la legaltech Saga, y confiesa que «soy una fan del vibe coding«. Refuerza su defensa de esta solución asegurando que «es una herramienta bastante potente para generar los famosos portales self-service, de manera que no estemos siempre molestando al legal para que nos eche una mano, sino que podamos automatizar varios procesos y hacerlo de una manera incluso que se vea bonita, entendible y de fácil acceso. Obviamente, hay que cuidar los candados de seguridad, porque esa es un poco la crítica al vibe coding. Pero si salvamos ese detalle, se pueden generar cosas bastante chulas y potentes para automatizar flujos de procesos.»
Y el otro ponente al que nos referíamos es Pablo Sáez Hurtado, Senior Counsel de Inteligencia Artificial en Delvy y Presidente del Grupo Joven de ENATIC, la asociación de la abogacía digital que, por cierto, celebra su Congreso el próximo 25 de marzo. Pablo nos propone este ejercicio dialéctico para compartir su disruptivo criterio sobre esta materia: identifica tres definiciones y las desarrolla.
El vibe coding cambia las reglas del juego: la ventaja competitiva del despacho ya no estará solo en comprar software, sino en construir soluciones conversando con la IA
El valor ya no está únicamente en adquirir tecnología de terceros, sino en ser capaz de construir herramientas propias a partir de una interacción inteligente con la IA.
El abogado deja de ser un mero usuario de tecnología para convertirse en arquitecto directo de soluciones jurídicas
Vibe coding reposiciona al abogado en un lugar de protagonismo. Esta definición pone el foco en la transformación del rol del jurista. Nos ha gustado tanto esta definición que, como ves, ha ido directa al titular de este contenido.
El lenguaje natural se está convirtiendo en la nueva interfaz de construcción tecnológica del sector legal
El lenguaje natural deja de ser solo un medio de consulta y pasa a ser una interfaz de creación.
Josep Mª Fernández