#UsosLegaltech: IAGen para revisión ortográfica, gramatical y semántica de escritos legales, comunicaciones y resto de textos frecuentes
Rocío Ramírez, Technical Product Manager en Wolters Kluwer Legal Software, vuelve a la carga con otro Caso de Uso Legaltech (¡ya vamos por el vigésimo cuarto!). En este caso de uso aborda la revisión de la redacción de nuestros escritos, una tarea que forma parte del día a día de cualquier abogado. Y la realidad confirma que la revisión final de documento, cuando puede estar integrado de decenas de páginas, se hace tedioso.
Descripción del caso de uso
En el ámbito legal, la corrección, precisión y la claridad en la redacción de documentos es fundamental.
Los abogados debemos asegurarnos de que nuestros escritos no solo incluyen los argumentos jurídicos necesarios para hacer prosperar nuestra acción; contienen el clausulado requerido para que la relación contractual de rigor esté bien articulada; o que las comunicaciones dejen claro y sin lugar a duda lo que se pretende comunicar. Sino que, además, deben ser textos impecables en lo que se refiere a ortografía y gramática.
No hay nada más bochornoso que descubrir que tu documento o escrito, contiene alguna falta de ortografía. Y es que no siempre el revisor ortográfico de Word alerta de las incorrecciones gramaticales si son palabras muy específicas de nuestra profesión o si se trata de un latinismo, por ejemplo.
Además, en la redacción de documentos legales, la semántica es otro aspecto que debemos cuidar, y mucho, además. Todos sabemos cómo invirtiendo el orden de determinadas palabras en una frase, o poner una coma antes o después, puede hacerle cambiar completamente el sentido. Y un fallo de este tipo es algo que no nos podemos permitir, ya quepuede llegar cambiar completamente los aspectos de una relación contractual, o un alegato argumentado en un escrito procesal, dando lugar a malentendidos o situaciones jurídicas no pretendidas.
Es por ello, que debemos revisar siempre de forma muy meticulosa el resultado final de nuestro redactado para evitar este tipo de errores. Sin embargo, esta tarea puede ser tediosa y consumir mucho tiempo, especialmente cuando manejamos grandes volúmenes de páginas y/o documentos.
Problema que tratamos resolver
La revisión de la redacción de nuestros escritos forma parte del día a día de cualquier abogado. Si bien en escritos de cierta extensión, solemos ir revisando a medida que vamos avanzando, sí que es cierto, que la revisión final de documento, cuando puede estar integrado de decenas de páginas, se hace tedioso.
De hecho, llega un momento que cuesta mantener el foco, y perdemos la concentración sobre lo que estamos revisando, lo que exija que volvamos a empezar el párrafo y volver a releer, impidiéndonos poder avanzar con la agilidad que nos gustaría. Y con una lista interminable de asuntos que atender, puede frenar la planificación que teníamos hecha para atender otras tareas urgentes y prioritarias.
Sin mencionar, que la revisión manual, como todos ya sabemos, es una tarea que no solo es propensa a errores humanos, sino que también consume un tiempo valioso que podríamos dedicar a tareas más estratégicas y de mayor valor.
Aquí es donde la inteligencia artificial generativa (GEN IA) puede ser nuevamente nuestra aliada.
Cómo la tecnología puede mejorar eficiencias y agilizar dicha tarea
La GEN IA puede transformar la manera en que abordamos la revisión de escritos y documentos.
Bastará simplemente con preguntarle que nos revise gramaticalmente el texto, si considera hay aspectos que no queden claros o puedan generar confusión, si hay palabras o expresiones repetidas en exceso, o si considera hay párrafos demasiado complejos o farragosos que pudieran ser sintetizados. Y nos ofrecerá su respuesta en escasos segundos.
Cuando no estemos seguros de que el texto redactado deja indicado con claridad lo que queremos reflejar, también podremos preguntarle por ese párrafo en concreto, para que nos indique qué entiende o qué considera pueda desprenderse del texto que le hemos facilitado.
Estas son solo algunas ideas, porque en lo que respecta a este tipo de revisiones, habrá tantas posibilidades y casos de uso como alcance nuestra imaginación. Solamente tendremos que preguntar a nuestro sistema el tipo de revisión que queremos haga por nosotros, y la IA lo hará.
En cuanto a la respuestas que la IA pueda ofrecernos, podremos modular también diferentes niveles:
– Podrá revisar y extraer los errores y faltas detectados.
– Podrá revisar y sugerir propuestas para modificar el texto en el que haya encontrado errores.
– Podrá revisar y redactar directamente el texto donde haya detectado alguna falta o error.
– O si somos más cautelosos y preferimos ser nosotros mismos los que decidamos como re-redactar los errores que la IA haya podido detectar, simplemente nos extraerá las frases o textos donde haya detectado alguna incoherencia o alguna errata, para ser nosotros los que volvamos a darle una vuelta al texto.
Simplemente bastará con indicarle cuál es nuestra preferencia.
Utilizando algoritmos avanzados de procesamiento del lenguaje natural (NLP), la GEN IA puede identificar y corregir errores ortográficos y gramaticales de manera rápida y precisa. Además, puede sugerir mejoras en la redacción para asegurar que los documentos sean claros y concisos.
Funcionalidades involucradas
Las tecnologías clave que permiten a la GEN IA ayudar en la revisión de documentos incluyen modelos de Procesamiento del Lenguaje Natural (NLP) que permite a la IA comprender y analizar el lenguaje humano, identificando errores ortográficos y gramaticales, y sugiriendo correcciones y mejoras en la redacción, así como modelos de Lenguaje Generativo, que pueden generar texto coherente y contextualmente relevante, lo que es útil para sugerir mejoras en la redacción, y asegurar que el texto no incluya faltas ortográficas o gramaticales.
Enlaces recomendados
“Legal Tech aplicado a la gestión de Litigios en despachos de abogadosditorial LA LEY, Madrid, mayo 2022.
Rocío Ramírez