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Tecnología, control y cumplimiento: de la inteligencia artificial al VAR en el encuentro Cumplen MAD 26

El autor del post  Marcos Iglesias Marcos Iglesias
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Más de 200 profesionales del ámbito jurídico y empresarial se inscribieron en CUMPLEN MAD26, el XI Encuentro Anual de CUMPLEN en Madrid, una jornada dedicada a analizar los nuevos retos del Compliance y el papel de la integridad en la gobernanza de las organizaciones. Marcos Iglesias estuvo allí para poner especial foco en dos de las sesiones: ‘Inteligencia Artificial aplicada al Compliance’ y ‘Fútbol, comunicación y cumplimiento: ¿necesitamos el VAR?’.

(En la imagen, Francisco Pérez de Bes (adjunto a la dirección en Agencia Española de Protección de Datos, y Carlos Alberto Sáiz,socio de ÉCIX)

El pasado 12 de marzo se celebró en Madrid una nueva edición de Cumplen MAD26, encuentro organizado por la Asociación de Profesionales de Cumplimiento Normativo que reunió a expertos del ámbito jurídico, tecnológico y empresarial para reflexionar sobre los desafíos actuales del compliance. Entre las distintas intervenciones de la jornada destacaron dos ponencias que, desde perspectivas diferentes, abordaron una misma cuestión de fondo: el papel de la tecnología como herramienta de control, supervisión y transparencia en organizaciones cada vez más complejas.

La primera de ellas consistió en una mesa demostrativa sobre la aplicación de la inteligencia artificial al cumplimiento normativo, en la que participaron Nataly Castiblanco, Account Executive de EQS Group, y Víctor Martínez Calvo, Product Manager de Cumplimiento Normativo en Lefebvre. Durante la sesión se mostraron ejemplos prácticos de cómo las nuevas herramientas tecnológicas están transformando el trabajo de los responsables de cumplimiento dentro de las organizaciones.

Los ponentes comenzaron situando el debate en el actual contexto regulatorio europeo, caracterizado por la coexistencia de diferentes marcos normativos. Por un lado, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), en vigor desde mayo de 2018, que regula el tratamiento de datos personales y establece importantes obligaciones para las organizaciones. Por otro, el nuevo Reglamento europeo de inteligencia artificial (AI Act), que introduce un sistema de control sobre el desarrollo y uso de sistemas de IA en función del nivel de riesgo que presentan.

En este escenario, las empresas se enfrentan al reto de integrar nuevas tecnologías sin perder de vista las exigencias regulatorias y de gobernanza. Una de las ideas destacadas durante la mesa fue que las organizaciones no parten desde cero. Los procesos implantados para cumplir con el RGPD —como la identificación de riesgos, la trazabilidad de decisiones o la documentación de procedimientos— pueden servir como base para adaptar la gestión empresarial a las exigencias derivadas del uso de inteligencia artificial.

A través de una demostración práctica, los ponentes mostraron cómo las plataformas tecnológicas de compliance permiten centralizar políticas internas, protocolos y flujos de trabajo, facilitando la identificación de riesgos y el seguimiento de las obligaciones normativas. La inteligencia artificial puede analizar grandes volúmenes de información jurídica y documental, generar reportes automatizados y detectar posibles inconsistencias en los procesos internos de una organización.

No obstante, también se subrayó que estas herramientas deben entenderse como instrumentos de apoyo al profesional del cumplimiento, y no como sustitutos de su criterio. La función del compliance officer sigue siendo esencial para interpretar los resultados, contextualizar los riesgos y adoptar las decisiones finales.

La jornada ofreció también una reflexión más amplia sobre la relación entre tecnología, control y legitimidad a través de una intervención especialmente singular: la ponencia titulada “Fútbol, comunicación y cumplimiento: ¿necesitamos el VAR?”, impartida por Marcos Rocha, CEO y fundador de TimeTodo y actual director de Comunicación y Estrategia Digital del Getafe CF.

Rocha trasladó el debate sobre el cumplimiento normativo al ámbito del deporte profesional, un sector que, según explicó, comparte muchas de las dinámicas de las grandes organizaciones empresariales. Los clubes de fútbol gestionan contratos, relaciones institucionales, derechos económicos y una intensa exposición mediática, lo que hace imprescindible contar con mecanismos de control y gobernanza.

En este contexto, el VAR (Video Assistant Referee) puede interpretarse como una herramienta comparable a los sistemas de compliance existentes en las empresas. Su función no es sustituir al árbitro, del mismo modo que las herramientas tecnológicas no sustituyen al responsable de cumplimiento, sino introducir una instancia adicional de revisión que refuerce la transparencia y la legitimidad de las decisiones.

Durante la ponencia se analizaron también diversos casos del fútbol profesional que han puesto de manifiesto la importancia de una adecuada gestión de conflictos y de la comunicación institucional. Situaciones relacionadas con contratos de jugadores o controversias judiciales han demostrado que los clubes deben enfrentarse no solo a problemas deportivos, sino también a desafíos reputacionales y jurídicos que requieren una estrategia de comunicación bien definida.

En este sentido, Rocha subrayó que la comunicación resulta especialmente importante en momentos de crisis. Cuando surgen conflictos o situaciones controvertidas, las organizaciones necesitan transmitir mensajes claros y coherentes que permitan preservar su credibilidad y gestionar las emociones del entorno mediático y social.

A través de estas dos intervenciones, el encuentro Cumplen MAD26 puso de manifiesto una idea común: la tecnología se está convirtiendo en un elemento central para reforzar los sistemas de control y cumplimiento en organizaciones cada vez más complejas. Ya sea mediante herramientas de inteligencia artificial aplicadas al compliance empresarial o mediante sistemas de revisión tecnológica en el ámbito deportivo, el objetivo es el mismo: aumentar la transparencia, reducir los errores y fortalecer la confianza en la toma de decisiones.

En definitiva, las ponencias celebradas durante la jornada evidenciaron que el futuro del cumplimiento normativo pasa por una integración equilibrada entre conocimiento jurídico, gestión organizativa y desarrollo tecnológico, en la que las herramientas digitales actúan como aliados del criterio profesional y no como sustitutos del mismo.