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lexplorers episodio 7: «Del sector legal cambiaría la frase ‘Esto siempre se ha hecho así’: innovar implica preguntarse por qué»

El autor del post  Macarena Hortal Macarena Hortal
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En Derecho Práctico Media hemos creado el programa lexplorers para dar visibilidad a un grupo de talentos insultantemente jóvenes que, ya sea en las facultades de derecho, en despachos o en empresas, están apostando por la innovación legal. En este episodio nuestra compañera Macarena Hortal habla con Yahaira Agredo, joven profesional que combina la abogacía con el marketing digital y redes sociales, y que se ha especializado en la creación y gestión de comunidades online como la iniciativa ‘A Hacer Puñetas’, liderada por ella misma y las magistradas Amparo Salom y María Isabel Llambés.

  • Yahaira Agredo tiene sólo 28 años, aunque parece que lleva lustros en la pomada de la innovación legal. Esta joven abogada confiesa sin tapujos en su Linkedin ‘de no tener vergüenza y de participar en ligas de debate universitarias nació mi pasión por la comunicación, el marketing y las ventas’. 
  • Profesional que combina la abogacía con el marketing digital y redes sociales, se ha especializado en la creación y gestión de comunidades online. Destacamos como hitos en su carrera que haya sido consultora en una agencia tan creativa como Venize Comunicación, directora de marketing en el Grupo Economist & Jurist, y muy especialmente, la fantástica gestión que ha llevado a cabo en la cuenta ‘A hacer puñetas’, hiperactiva en Instagram y en Tik Tok y que empieza a colear en Linkedin. 
  • Motivos de sobre para invitar a Yahaira a acercarse al Madrid Innovation Lab, espacio municipal en el celebramos nuestro Lexplorers Day, y grabar este vídeo-entrevista que le realizó nuestra compañera Macarena Hortal.

Si pudieses cambiar algo del mundo legal, ¿qué sería y por qué?

La frase “Esto siempre se ha hecho así”. Desde mi punto de vista, innovar en el sector legal implica preguntarse por qué, y muchas veces la tradición nos ata. El derecho lleva mucho tiempo haciéndose preguntas correctas y ahora debe continuar en esa línea. Eso pasa también por aceptar que el ‘esto siempre se ha hecho así’ no siempre conviene.

¿Qué consejos le darías o qué habilidades crees que debe tener una persona que ahora se adentre en la innovación legal?

Para mí es fundamental la curiosidad, sobre todo el pensamiento crítico y la habilidad de aprender a desaprender, porque muchas veces no hay nada más innovador que hacerse preguntas incómodas.

¿El principal obstáculo que has visto en esa mezcla entre el mundo de derecho y tecnología?

El miedo al caos, en general, por cualquier persona que esté en el mundo del derecho, principalmente porque prefieren muchas veces un Word del 2006 al hecho de cambiar y adaptarse a herramientas que puedan ser disruptivas o diferentes.

¿Alguna figura que te haya influido en especial en tu carrera?

Te diría dos. Una, Homer Simpson. En primer lugar, porque muchas veces tienes la sensación de caos, de no saber el qué, pero sigues para adelante y, al final, salvas la planta nuclear. Pero ya aterrizando en personas concretas, diría que aquellos que han inspirado lo que es mi profesión en el marketing jurídico: Lidia Zommer, David Muro, Sara Santos y muchísimas personas más que se dedican a esta área del derecho que muchas veces se desconoce, no porque no exista, sino porque simplemente no se ha informado sobre ello.

Si pudieses elegir una herramienta legaltech, ¿cuál sería?

Un gestor de conocimiento con interfaz sencilla, básicamente porque me gusta conectar ideas y considero que un PDF que se acumula no sirve para nada.

¿Y lo más emocionante que has descubierto en la innovación legal?

El hecho de automatizar procesos no significa despersonalizar o deshumanizar el derecho, sino todo lo contrario. Es darle espacio a las personas para que apliquen en el derecho lo que realmente da valor: pensar crear y conectar ideas.

¿Algo curioso que te haya pasado en algún evento?

Que la gente no se quiera ir, porque normalmente los profesionales del derecho, lo que queremos es salir corriendo de la oficina y de los juzgados para poder disfrutar del tiempo libre, y para mí un evento es ese espacio donde los profesionales no quieren huir y quieren quedarse.

¿Cómo ves tú, personalmente, el derecho de aquí a unos 10 años?

Espero que sea menos jerárquico, menos toga y más teclado. Quiero que haya más espacio para el diálogo y, sobre todo, que se den muchísimas más oportunidades a los jóvenes, al talento y a la tecnología, porque el miedo no es la solución cuando el derecho tiene que evolucionar y adaptarse a lo que necesita la sociedad.

Sobre tu proyecto más personal ¿cómo estás percibiendo la acogida de ‘A hacer puñetas’ en Instagram?

Desde mi punto de vista, es ponerle subtítulos al derecho y, sobre todo, dar luz al otro lado de la sala, para que no solamente el lado privado de la Justicia, por decirlo de algún modo, la sociedad, entienda y lea que hay otras formas y profesionales que están día a día haciendo posible que el derecho también avance. Es una acogida muy empática, realmente sorprendente, porque no dábamos ni un duro, las cosas como son, pero cuando consigues comunicar derecho de una forma humana, accesible y para todos, la gente suele mostrar esa empatía y esa conexión con un proyecto que considero que es auténtico e innovador dentro de lo que es la gestión de comunidades online y redes sociales.

Por último, ¿qué papel juega el contenido audiovisual dentro de la forma de comunicar el derecho?

Como el derecho de defensa: ya es algo que tiene que venir innato en nosotros, y aquellas personas que sepan jugar con ello, van a tener no solamente un valor añadido, sino una habilidad esencial para poder comunicar. Hoy en día, muchas veces, lo que no se comunica no se ve y, por tanto, es una habilidad que la necesitas sí o sí. Ya no hay una negociación posible.