«Toda transformación comienza con personas creativas y curiosas que han podido cuestionarse que las cosas pueden hacerse de otra manera»
En Derecho Práctico Media hemos creado el programa lexplorers para dar visibilidad a un grupo de talentos insultantemente jóvenes que, ya sea en las facultades de derecho, en despachos o en empresas, están apostando por la innovación legal. Este episodio 25 la la protagonista es Hoda Rakraki, abogada que forma parte del equipo Legal Tech and Digital Transformation en la firma Pérez-Llorca.
- Hoda Rakraki, 25 años, recibió este año el Premio ‘Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid’ al Mejor Expediente Académico (Promoción 2025) en la Facultad de Derecho Universidad Complutense de Madrid.
- La conocimos cuando fue voluntaria en el GLAW Fest organizado en 2025 por el Global LegalTech Hub; por eso nos alegró enormemente la noticia de su incorporación, hace unos meses, al equipo de Legal Tech and Digital Transformation que lidera Sara Molina en Pérez-Llorca.
- En este episodiov25 de lexplorers, Hoda es entrevistada por otro talento insultantemente joven como Rubén Darío Martín Belinchón, 22 años, estudiante del Grado en Derecho en la Universidad Alfonso X el Sabio (que incluye un Certificado Legaltech) y que, además, es Vicepresidente de Recursos Humanos) de ELSA Spain.
- Por cierto, no te pierdas el ‘cameo’ que nos regala Sara Molina al final del vídeo poniendo en valor el papel de Hoda en su equipo.
Bienvenidos a un nuevo episodio de Lexplorers, esta vez en Pérez-Llorca y con Hoda Rakraki. Vamos a empezar. La primera pregunta es: si pudieras cambiar algo del mundo legal con un chasquido de dedos, ¿qué sería?
Creo que lo que cambiaría sería la lentitud con la que nos adaptamos a diversos cambios, ya sea desde la perspectiva legislativa como en la práctica.
¿Y qué habilidades crees que son esenciales para aquellos jóvenes que quieren adentrarse en la innovación legal?
Aparte de una buena base como abogado, es esencial tener curiosidad y creatividad. Creo que el tener siempre ganas de aprender, el de cuestionarse y ver la tecnología y la innovación desde perspectivas diferentes es esencial. Y al final, toda transformación comienza con personas creativas y curiosas que han podido cuestionarse que las cosas pueden hacerse de otra manera.
¿Hay alguna persona que te haya influido poderosamente en tu carrera?
No hay solo una persona que haya influido poderosamente en mi carrera. Creo que son todas las personas con las que te encuentras por el camino que dejan su huella de alguna manera, ya sean amigos, familiares, compañeros, profesores… Todos han aportado diversos aprendizajes y diversas formas de ver el mundo profesional. Y es esta suma de perspectivas la que ha contribuido a que sea la profesional que soy ahora, y eso me sigue ayudando a convertirme en la profesional que quiero llegar a ser.
Si pudieras convertirte en una herramienta legal tech, ¿cuál serías?
Sin duda, sería una herramienta de gestión de la inteligencia artificial en una organización. Creo que es la mezcla perfecta entre un conocimiento jurídico profundo y la aplicación de la tecnología al derecho para hacer que un proceso tan complejo y técnico como es el seguimiento y el control de la inteligencia artificial sea un proceso más ordenado, eficiente y trazable.
Ahora, ¿qué le dirías a esos profesionales que nos consideran la generación de cristal?
Yo diría que, al final, cada generación tiene su propia perspectiva. Puede que la nuestra sea más propensa a cuestionarse diversas formas de trabajar, pero creo que no dejamos otros valores como son el esfuerzo, el compromiso y la responsabilidad. Creo que, al final, cada generación tendrá que aprender de la otra y tendremos que sacar lo bueno de cada enfoque.
¿Cómo crees que será el derecho dentro de diez años?
Estamos en un momento clave de transformación del derecho, por lo que, en diez años, creo y espero que el derecho ya se haya asentado en esta transformación tecnológica y que sigamos conservando la esencia de nuestra profesión, pero habiendo transformado aquellos procesos que hacen nuestro trabajo un poco más difícil, dentro de lo que cabe.
Ahora, en diciembre, cumplirás un año en un equipo disruptivo como el de Legal Tech and Digital Transformation de una firma líder como Pérez-Llorca, y teniendo como jefa a una profesional tan reconocida como Sara Molina. ¿Cómo está siendo esta experiencia?
Sinceramente, está siendo una experiencia muy buena. Es una suerte y un privilegio tener la oportunidad de vivir la transformación del sector desde dentro de este equipo y el poder ver los resultados positivos de nuestro trabajo, tanto en el despacho internamente como con clientes, y el poder trabajar en proyectos tan distintos entre sí, tan interesantes.
Además, cuento con un equipo muy diverso. Tenemos abogados, ingenieros, consultores, por lo que es una oportunidad muy buena para aprender de estas diferentes figuras. Al final, es un gusto también trabajar con ellos en el día a día. Y, por supuesto, el tener a Sara Molina como líder y el poder trabajar tan de cerca con un referente del sector es una oportunidad que pocos tienen la suerte de vivir.
Y, por último, para finalizar, ¿hasta qué punto es imprescindible hoy en día que el talento joven llegue a un despacho o empresa con conocimientos sobre cómo está impactando la inteligencia artificial en el sector legal?
El sector legal ahora mismo no deja de moverse y de cambiar. Entonces, creo que ya no es una opción que el talento que vaya llegando sepa de lo que está ocurriendo en el sector. Es imprescindible porque, al final, impacta en su trabajo en el día a día.
Les diría que hay que mantenerse siempre al día y aprender todo lo posible de todo lo que vaya surgiendo, porque lo que ahora mismo en la universidad les parece como un titular abstracto sobre que ha surgido esta nueva tecnología o este nuevo cambio, en el día de mañana será su realidad en el despacho, y es algo que se valora muchísimo.

Y aquí tienes el maravilloso ‘cameo’ de Sara Molina.
«Gracias, Derecho Práctico, por acompañarnos. La verdad es que para nosotros es un lujo poder teneros aquí y, sobre todo, la importante, como sabéis, en esta conversación es Hoda. Una de las cosas que solemos hablar y teorizar es sobre la importancia de la nueva formación que se le debe dar a los juniors, las nuevas competencias, y Hoda es un vivo ejemplo de ello. Es una manera de cómo el tener competencias en inteligencia artificial, el saber desarrollar, como está haciendo ella, agentes, hace que tenga una persona en el equipo que para mí es imprescindible. Y no lo digo porque me estéis grabando, lo digo porque es la realidad».
«Hoda es una pieza fundamental cuando vamos a clientes y es una persona que, con su frescura, su sabiduría y su profundidad, nos ayuda a que los proyectos con inteligencia artificial sean un éxito; sin ella en el equipo sería imposible».
Y añade Olga lo siguiente: «El otro día, dando una clase, me preguntaban los alumnos que estaban un poco preocupados de cómo está la inteligencia artificial, si no van a contratar a más alumnos, y lo que les dije fue que lo que estaba viendo en mi día a día no es que se dejaran de contratar más becarios o alumnos de práctica, sino que entran los mismos o muchos más, pero que lo esencial es que es fundamental que ellos sepan que deben tener conocimientos de inteligencia artificial, que no es una opción para ellos decir que no les gusta la tecnología. Siempre hay que estar abiertos a adaptarse a cómo está el sector, y más allá de eso, al final, no creo que se vaya a dejar de contratar más personas o que nos vaya a influir como profesionales en el futuro».