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La UAX y la innovación legal: “No se puede explicar Derecho como se hacía hace cien años”

El autor del post  Macarena Hortal Macarena Hortal
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La Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) inauguró su campus UAX Business & Tech en el barrio de Chamberí (Madrid) en septiembre de 2024. En su apuesta por la innovación, ha integrado legaltech en su plan de estudios del Grado de Derecho. Por todo ello, nos acercamos a este campus universitario para conversar con la je de estudios de Derecho, María Luisa García Torres, y Yago Rodríguez Albert, estudiante en UAX. Y es que no podemos hablar de generación Z sin dar protagonismo a la generación Z.

La Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) inauguró su campus UAX Business & Tech en el barrio de Chamberí (Madrid) en septiembre de 2024. En su apuesta por la innovación, ha integrado legaltech en su plan de estudios del Grado de Derecho.

En diciembre, Derecho Práctico organizó junto a la UAX el evento Desafío LegalTech, un encuentro para explorar diversas plataformas legaltech y su impacto en el ámbito jurídico. Ahora, vuelve para hablar con María Luisa García, jefa de estudios de Derecho, y Yago Rodríguez Albert, estudiante de Derecho en la UAX, sobre cómo están innovando las facultades jurídicas y cuál es la visión de los alumnos en este cambiante ecosistema académico.

Modernización del grado de Derecho y un título propio en Legaltech

La Facultad Business & Tech ha introducido la innovación en su formación jurídica a través de dos vías: la actualización del grado en Derecho y la incorporación de un título propio en Legaltech.

El grado oficial se compone, como en cualquier universidad y conforme a la legislación, de 240 créditos. 60 ECTS corresponden a la formación básica, mientras que el resto se reparte entre asignaturas obligatorias y optativas (en tercero y cuarto).

La modernidad del grado comienza desde la formación básica. Antiguas asignaturas transversales comunes a toda la UAX se han sustituido por otras más específicas del ámbito jurídico. Así, materias como Comunicación oral y escrita han dado paso a asignaturas enfocadas, en concreto, al legaltech, como Fundamentos de derecho tecnológico.

“Piensa que te vas a Arapiles, a una facultad de Business & Tech. Dimos un giro al plan de estudios anterior para adaptarlo a las necesidades a las que se enfrentarán nuestros alumnos”, comenta la jefa de estudios. “Sin duda, la innovación en el grado se centra en el derecho tecnológico, la parte del tech, lo cual está en plena sintonía con esta facultad”, añadía.

Pero ese alineamiento no sólo va con tech, también con la actualización del plan de estudios “a lo que hoy en día se demanda”. Es decir, asignaturas que van de la mano, como Cumplimiento normativa y Derecho internacional de los negocios.

Se ofrece una asignatura genuina de la UAX: Gestión de proyectos legales. “Estamos intentando que un profesional del derecho gestione su ámbito legal como lo haría un empresario”, afirma la directora del área jurídica.

Asimismo, se han realizado variaciones en las asignaturas existentes. Por ejemplo, en asignaturas de informática aplicada, se incorporan las aplicaciones que van a necesitar los juristas.

“En la titulación ya se permea asignaturas de derecho tecnológico, pero eso no es propiamente legaltech, sino materias modernizadas”, matiza María Luisa García. Así, al grado le acompaña un título propio obligatorio que imparte la UAX: Legaltech. “Ese título tiene en el mercado el valor que le dan a la UAX, porque no va firmado por el Jefe del Estado, sino por la rectora de la universidad”, explica la procesalista.

Un enfoque empresarial y tecnológico: de la UAX al mercado laboral

El objetivo de la UAX es formar a juristas en un ecosistema marcado por la orientación a la empresa y la tecnología. “Es lo primero que se nota al entrar en esta universidad, sin duda, por cómo los profesores nos guían para que entendamos las cosas y no nos quedemos atrás”, afirma el alumno Yago Rodríguez.

“En la UAX se están formando futuros profesionales capaces de moverse en el entorno corporativo y utilizar las aplicaciones legaltech, para luego aplicar sus conocimientos al mundo tecnológico”, opina el estudiante de la UAX.

La jefa de estudios añade: “Los profesionales que van a trabajar en un entorno real hay que fabricarlos en la propia universidad”. Y recalca la importancia del entendimiento entre juristas y matemáticos o ingenieros: “Porque puedes diseñar un plan de gestión de riesgos para una empresa, pero el que te tiene que asesorar en la regulación legal es un experto en Derecho”.

Así, la UAX reafirma el alineamiento entre negocio, tecnología y parte legal. “Al profesional que no se ponga al día, el mercado lo acabará echando”, comenta la profesora. De ahí la necesidad de aprendizaje de los propios docentes: “Yo era una abogada clásica que explicaba Derecho Procesal, pero me he tenido que reciclar”.

La reticencia al cambio

“Hay profesores que se resisten a lo nuevo porque supone un esfuerzo. Es muy cómodo enseñar lo de siempre como siempre, pero ya no se puede ir con cuatro notas viejas en papel ni explicar Derecho como se hacía en 1925”, señala María Luisa García. “Se puede ser vieja escuela con la nueva innovación, pero hay que salir de la zona de confort. Y no haría lo que tengo que hacer si no les enseño lo que está viniendo”, añadía.

Ese rechazo también proviene de los alumnos, cuenta Yago: “En Legaltech, tenemos explicaciones breves sobre la programación de smart contracts, por ejemplo, para poder explicarlo a clientes y automatizar procesos tan complejos como el desarrollo de un contrato. Sin embargo, hay un porcentaje de jóvenes, aunque sea bajo, que se muestra reticente a esa información porque no la considera necesaria”.

“La brecha digital está en nosotros, pero también en vosotros. Porque muchas veces sois tiktokers, instagramers… pero hay una cierta pereza intelectual”, decía la profesora. “A mí entender lo que es un algoritmo también me cuesta, pero si no lo sé, no entiendo lo que es la IA. Y no quiere decir que tenga que saber programar o cuestiones matemáticas, pero sí un mínimo», añadía.

¿Brecha entre universidades públicas y privadas?

“La innovación docente en 2024 no puede ser hacer presentaciones y utilizar el campus virtual, lo cual llevo haciendo desde que llegué a la UAX en 2005”, comenta María Luisa García en relación a las universidades públicas. “Porque si ni el plan de estudios está orientado, nadie se va a tomar la molestia de implementar las nuevas herramientas en sus explicaciones”, añade.

“Sin duda, hay una brecha, aunque creo que sí existe el intento y dinero para hacerlo, pero probablemente el avance esté siendo bloqueado por una Administración lenta y reticente al progreso”, apunta Yago Rodríguez, graduado en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid.

“Cuando entras en la UAX, lo primero que te presentan es Legaltech, te garantizan que vas a salir formado con los conocimientos por los que muchos profesionales se están peleando a día de hoy en el entorno laboral para que no los echen de sus trabajos”, añade el alumno.

“Tenemos una universidad pública muy teórica todavía y estamos muy lejos de los rankings mundiales. Tenemos la primera, que es Granada, en el puesto 300”, comenta la profesora. Y matiza: “Estoy de acuerdo con que hay dinero e inversión, ¿pero se entienden los proyectos de innovación legal o innovación docente?”.

La burocracia es uno de los bloqueos principales en las universidades públicas. Algunos profesores quieren apostar por introducir nuevas materias, pero no es tarea fácil ni rápida. Asimismo, a veces se le suma intereses. “En la pública, los sesgos son políticos e ideológicos; en la privada, comerciales. Aquí se convence con números, que es más fácil”, apunta María Luisa García.

Derecho y la generación Z

“Derecho es una de las titulaciones más demandadas, pero de las que menos se eligen”, afirma la jefa de estudios para recalcar la necesidad de hacer más atractivo el  grado para “las nuevas generaciones que tienen otros intereses, además de los más tradicionales”.

“Las redes sociales influyen mucho por la pérdida de capacidad de retención de información en nuestra generación. Cuando escuchas ‘Derecho’ , piensas en memoria, clavar codos, libros enormes…”, explica Yago Rodríguez. El alumno apunta a “una  intersección entre no perder el prestigio que tiene Derecho y encontrar esa nueva imagen del estudiante que quiere entender cómo funciona a su vez el mundo tecnológico”.

Los juristas y las habilidades comunicativas

“El marketing jurídico no está en nuestro plan de estudios, pero debería”, opina la directora del área jurídica. “Pero no es fácil meter tanta innovación porque hay que impartir las asignaturas propias jurídicas, explica.

Asimismo, tanto María Luisa García como Yago Rodríguez consideran que hay que saber manejar las redes, y hacerlo bien. En especial, LinkedIn como “cara corporativa” y el posicionamiento SEO.

“Entender qué es SEO, cómo posicionarte en un mercado complicado, cómo vender tu propia marca personal, cómo transmitir un mensaje… es esencial y algo que te puede diferenciar entre tu promoción”, concluye el alumno con experiencia en marketing.