«La IA está cambiando el entorno en el que van a desarrollar su carrera los futuros juristas, y las universidades y las organizaciones estudiantiles tenemos que afrontarlo»
El XXXI Congreso Nacional de Estudiantes de Derecho se celebrará los próximos 21 a 25 de octubre en Valencia, concretamente en CEU Universidad Cardenal Herrera. Entrevistamos a Alonso Sánchez Martín, presidente del Consejo Nacional de Estudiantes de Derecho, para conocer más detalles de este evento.
¿Cuáles son las expectativas en cifras sobre la asistencia y el programa a vuestro XXXI Congreso Nacional de Estudiantes de Derecho?
Las expectativas son muy positivas. Esperamos reunir entre 100 y 150 participantes en una nueva edición de nuestro Congreso Nacional, que constituye uno de los principales puntos de encuentro para los estudiantes de Derecho de nuestro país.
Más allá de la cifra, nuestro objetivo es que cada participante encuentre en estos días una oportunidad para aprender, compartir experiencias y ampliar su visión de lo que significa ejercer el Derecho en el siglo XXI.
Hemos preparado un programa que combina cuestiones jurídicas de plena actualidad con materias que abren nuevas perspectivas profesionales. Queremos que los asistentes puedan acercarse a distintas ramas del Derecho, conocer experiencias de profesionales de referencia y comprender mejor los desafíos a los que se enfrentarán cuando finalicen sus estudios. Además, el Congreso incluye espacios de participación institucional y de trabajo asociativo que son fundamentales para seguir construyendo una representación estudiantil fuerte y cohesionada.

¿Hay algún motivo concreto para celebrar este Congreso en CEU Valencia? A nuestra alma legaltech le encantaría que uno de ellos fuera la potente apuesta que CEU UCH hace desde hace años por la innovación legal.
La elección de Valencia y de la Universidad CEU Cardenal Herrera responde a nuestra voluntad de seguir acercando CONEDE a instituciones universitarias que apuestan por una formación jurídica conectada con la realidad y con los desafíos del futuro. En ese sentido, la innovación legaltech es, sin duda, una cuestión muy relevante.
El Derecho no puede permanecer ajeno a las transformaciones tecnológicas que están cambiando la sociedad y el ejercicio de las profesiones jurídicas. Por eso, consideramos especialmente importante generar espacios de encuentro entre estudiantes, universidades e instituciones que permitan reflexionar sobre cómo queremos que sea la profesión jurídica de los próximos años.
Además, celebrar el Congreso en Valencia nos brinda la oportunidad de reforzar esa dimensión institucional. La visita prevista a Les Corts Valencianes y la participación de representantes institucionales en el programa permiten acercar a nuestros asociados a las instituciones y recordarles que el Derecho no se estudia únicamente en las aulas: también se construye, se interpreta y se aplica al servicio de la sociedad.
Por cierto, en vuestro plan de conferencias, ¿habéis preparado alguna sesión relativa a la IA, salidas profesionales, etc.?
Sí. Precisamente, uno de los objetivos del programa es ofrecer una formación que vaya más allá de los contenidos estrictamente académicos y que permita a los estudiantes comprender cómo está evolucionando el mercado profesional.
Entre las sesiones destacaría especialmente Abogacía e Inteligencia Artificial, a cargo de Elizabeth Torrecillas Power, socia responsable de Uría Menéndez en Valencia. La inteligencia artificial está transformando la forma de trabajar de los profesionales jurídicos, desde la investigación y el análisis documental hasta la prestación de servicios legales. El reto consiste en aprender a aprovechar sus posibilidades sin perder de vista las garantías jurídicas, la responsabilidad profesional y el criterio humano.
También contamos con la sesión Innovación, empresa y personas: una profesión con futuro, que nos permite ampliar la mirada hacia otras oportunidades profesionales y hacia la relación entre el Derecho, la gestión empresarial y las personas.
A ello se suman materias como los medios adecuados de solución de controversias, la prevención de conflictos sucesorios, el Derecho deportivo o la propiedad y la vivienda. Queremos que los estudiantes descubran que la formación jurídica ofrece un abanico amplio de posibilidades y que prepararse para el futuro exige curiosidad, capacidad de adaptación y aprendizaje continuo.
¿Qué tres sesiones formativas diríais a vuestros asociados que son imprescindibles?
Es una elección difícil porque el programa aborda cuestiones muy diversas, pero, si tuviera que destacar tres sesiones por su conexión con los retos actuales de la profesión, elegiría las siguientes.
La primera sería ‘Abogacía e Inteligencia Artificial’. Considero imprescindible que los futuros juristas comprendan cómo las nuevas tecnologías están modificando el ejercicio profesional y qué competencias necesitan desarrollar para utilizarlas de forma crítica, responsable y eficaz.
La segunda sería ‘Los MASC como requisito de procedibilidad en el proceso civil’, impartida por Rosa María Pascual Serrats, secretaria general y coordinadora del Máster Universitario de Acceso a la Abogacía y la Procura de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Es una materia especialmente interesante para entender la evolución de los mecanismos de resolución de conflictos y sus implicaciones prácticas en el proceso civil.
Y la tercera sería ‘Innovación, empresa y personas: una profesión con futuro’. Me parece importante que los estudiantes conozcan otras perspectivas profesionales y comprendan que el jurista del futuro necesita combinar una sólida preparación técnica con habilidades de comunicación, gestión y adaptación.
Estas tres sesiones representan muy bien la filosofía que queremos transmitir: una formación rigurosa, práctica y abierta a las transformaciones de nuestro entorno.
El networking cada vez es más valorado entre las capacidades que deben desarrollar los profesionales. ¿Qué importancia le dais a este Congreso como punto de conexión con otros estudiantes para compartir experiencias y crear nuevos vínculos?

Para CONEDE, esta dimensión es absolutamente fundamental. El Congreso no es solamente un programa de conferencias; es también un espacio para que estudiantes de distintas universidades se conozcan, compartan inquietudes y descubran que muchos de los retos a los que se enfrentan son comunes.
Estudiar Derecho puede vivirse, en ocasiones, como una carrera muy individual, centrada en los exámenes, los apuntes y las horas de estudio. Sin embargo, la realidad profesional exige saber trabajar en equipo, escuchar, dialogar, construir relaciones de confianza y colaborar con personas que tienen experiencias y perspectivas diferentes.
El Congreso permite empezar a desarrollar esas capacidades desde la etapa universitaria. Además, favorece el intercambio de ideas entre representantes estudiantiles, que pueden compartir iniciativas, identificar necesidades comunes y trasladar después ese aprendizaje a sus respectivas facultades.
Creo que una de las grandes fortalezas de CONEDE es precisamente esa capacidad de conectar a estudiantes de distintos lugares de España y hacerles sentir parte de un proyecto común. Las relaciones que nacen en estos encuentros pueden convertirse en colaboraciones académicas, profesionales y asociativas que continúen mucho después de que termine el Congreso.
Recientemente os reunisteis con la consellera de Justicia, Nuria Martínez Sanchis, y con el director general de Acceso a la Justicia, Francisco Javier Soler. ¿Cuál es vuestra línea de actuación respecto a la modernización y digitalización de la Justicia?
Desde CONEDE entendemos que la modernización de la Justicia debe abordarse desde una perspectiva integral. La transformación tecnológica es una herramienta fundamental, pero debe estar siempre al servicio de las personas y acompañada de garantías que aseguren una Justicia accesible, eficaz y respetuosa con los derechos de todos.
Nuestra línea de actuación se centra en tres cuestiones. La primera es la modernización tecnológica, porque los futuros profesionales del Derecho debemos comprender las herramientas que están transformando el funcionamiento de la Administración de Justicia y contribuir a que su incorporación se realice con responsabilidad.
La segunda es el acceso a la Justicia. La innovación solo tiene sentido si ayuda a reducir barreras y facilita que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos, con independencia de sus circunstancias personales, económicas o territoriales. La digitalización no debe convertirse en un obstáculo adicional para quienes tienen más dificultades para acceder a los servicios públicos.
La tercera es la participación de los estudiantes. Creemos que la voz de quienes se están formando hoy para ejercer las profesiones jurídicas debe estar presente en los debates sobre el futuro de la Justicia. Somos una generación que tendrá que trabajar directamente con esos cambios y que, por tanto, tiene mucho que aportar desde la formación universitaria.
Los encuentros institucionales son una oportunidad para trasladar esa perspectiva y conocer de primera mano las iniciativas que se están desarrollando. Para nosotros, es importante mantener una actitud constructiva, escuchar a las instituciones y defender que los estudiantes sean tenidos en cuenta en los procesos de transformación que afectan a su futuro profesional.
Aunque nos salgamos del Congreso, nos ha interesado mucho dos alianzas vuestras a nivel internacional de las que nos tenéis que hablar. Por un lado, se celebró el Congreso ESSA (European Social Sciences Alliance), una iniciativa de la que CONEDE es entidad fundadora junto a organizaciones estudiantiles de toda Europa. ¿Qué supone este proyecto?

ESSA representa un paso importante en nuestra voluntad de ampliar la cooperación estudiantil más allá de nuestras fronteras. Como entidad fundadora, CONEDE comparte el objetivo de contribuir a crear una red de asociaciones de estudiantes de distintos países europeos que puedan conocerse, colaborar y desarrollar iniciativas conjuntas.
La construcción de un espacio europeo de educación superior no debe limitarse a los planes de estudio o a los intercambios académicos. También es importante que las organizaciones estudiantiles tengan canales propios para compartir experiencias, conocer realidades diferentes y trabajar en aquellos desafíos que afectan a los universitarios europeos.
Creemos que esta red puede favorecer el diálogo entre estudiantes de distintos sistemas jurídicos y académicos, facilitar el intercambio de buenas prácticas y abrir nuevas posibilidades de colaboración entre las entidades participantes.
Para CONEDE, la dimensión internacional es una oportunidad para aprender, pero también para aportar nuestra experiencia como organización nacional de representación de estudiantes de Derecho. Queremos contribuir a que la voz del estudiantado tenga cada vez más capacidad de conexión y cooperación en Europa.
Por otro lado, habéis suscrito un convenio con la Universidad Nacional Autónoma de México. ¿Qué objetivos perseguís con esta alianza?
El convenio con la Universidad Nacional Autónoma de México nace de la voluntad de reforzar los vínculos académicos e institucionales entre ambas entidades y de abrir nuevas vías de colaboración.
El objetivo es prestarnos apoyo y colaborar en las actividades que organicemos ambas partes, favoreciendo el intercambio de experiencias, el conocimiento mutuo y el desarrollo de iniciativas de interés compartido.
Para CONEDE, establecer relaciones con una institución universitaria de la relevancia de la UNAM supone una oportunidad para ampliar horizontes y fortalecer los lazos entre comunidades académicas de España y México. El Derecho tiene una importante dimensión comparada y conocer otras realidades universitarias y jurídicas puede enriquecer notablemente la formación de los estudiantes.
Queremos que este convenio sea una base para una relación de colaboración efectiva, construida a través de las actividades que ambas entidades impulsen y del trabajo conjunto que podamos desarrollar a partir de ahora.
El próximo 29 de octubre se celebra en Madrid una nueva edición del Lexplorers Day, en el que hablaremos sobre el impacto de la IA en el sector legal. Os agradecemos enormemente vuestro apoyo a esta jornada. ¿Creéis que el desarrollo de competencias sobre IA es fundamental para el acceso del talento joven al mercado profesional?

Sin ninguna duda. La inteligencia artificial está cambiando el entorno en el que van a desarrollar su carrera los futuros profesionales del Derecho, y las universidades y las organizaciones estudiantiles tenemos que contribuir a que estén preparados para afrontar esa transformación.
Ahora bien, creo que debemos distinguir entre conocer una herramienta y saber utilizarla profesionalmente. No basta con aprender a manejar aplicaciones de inteligencia artificial: es necesario comprender sus limitaciones, verificar sus resultados y ser conscientes de las implicaciones jurídicas, éticas y deontológicas de su uso.
En el ámbito legal, donde la precisión, la confidencialidad y la responsabilidad tienen una importancia especial, el criterio del profesional sigue siendo esencial. La tecnología puede ayudar a trabajar mejor, pero no sustituye la formación jurídica ni la capacidad de interpretar las normas, argumentar y tomar decisiones fundamentadas.
Por eso, desarrollar competencias digitales y adquirir una formación sólida en inteligencia artificial puede ser una ventaja importante para acceder al mercado laboral y adaptarse a su evolución. Debemos preparar a los estudiantes no solo para los puestos de trabajo que existen hoy, sino también para las profesiones y funciones que surgirán en los próximos años.
Desde CONEDE apoyamos las iniciativas que acercan estos debates al talento joven y que permiten conectar a los estudiantes con los profesionales y las organizaciones que están impulsando la innovación en el sector legal. La clave está en afrontar el cambio con ambición, responsabilidad y voluntad de aprendizaje.