El uso estratégico de LinkedIn en la práctica jurídica: visibilidad, conversación y generación de oportunidades
El pasado miércoles 4 de marzo asistí a una ponencia online centrada en cómo transformar LinkedIn en una verdadera herramienta de negocio para profesionales del Derecho. La sesión fue impartida por Alejandro Sánchez del Campo, abogado con más de veinte años de experiencia en el ámbito tecnológico y fundador de startups, quien abordó el potencial de esta red social profesional para la generación de oportunidades y desarrollo de marca personal en el sector jurídico.
Durante la charla, el ponente comenzó contextualizando el alcance de LinkedIn. Actualmente, la plataforma supera los mil millones de usuarios en todo el mundo y cuenta con aproximadamente 24 millones en España. No obstante, destacó que una gran parte de estos perfiles son usuarios pasivos: personas que utilizan la red principalmente para informarse, sin generar contenido propio ni participar activamente en conversaciones profesionales. Este dato fue utilizado para subrayar que existe una gran oportunidad para quienes sí deciden participar de forma estratégica.
En este sentido, Alejandro insistió en una idea central: LinkedIn no debe entenderse únicamente como un escaparate profesional, sino como una herramienta para iniciar conversaciones con personas que tienen el problema que el abogado puede resolver. La red funciona, por tanto, como un canal de contacto y generación de confianza con potenciales clientes, colaboradores o empresas.
El ponente también explicó algunas pautas prácticas sobre el funcionamiento de la plataforma. Señaló que las publicaciones que incluyen imágenes o vídeos suelen obtener mejores resultados en términos de alcance e interacción. Asimismo, mencionó que los lunes, alrededor de las seis de la tarde, es uno de los momentos en los que la actividad de los usuarios suele ser mayor, lo que puede favorecer la visibilidad de las publicaciones.
Otro aspecto relevante tratado en la ponencia fue el funcionamiento del algoritmo de LinkedIn. Según explicó, la plataforma prioriza cada vez más el contenido de calidad frente a otros elementos como la frecuencia o la extensión de las publicaciones. Cuando un usuario publica, el contenido no se muestra automáticamente a todos sus contactos, sino a una parte de ellos. En función de la interacción inicial —comentarios, reacciones o compartidos— el algoritmo decide si amplía su difusión a más personas.
Dentro de la estrategia de uso de la red, el ponente identificó varios elementos clave del perfil y la actividad en LinkedIn. En primer lugar, destacó la importancia del perfil profesional, que actúa como carta de presentación. La fotografía, el titular y el apartado “Acerca de” deben explicar con claridad qué hace el abogado y, sobre todo, cómo puede ayudar a otros.
En segundo lugar, se refirió a las publicaciones como el espacio donde se comparte conocimiento y se genera visibilidad. Estas deben orientarse a aportar valor y a demostrar experiencia profesional. También señaló la utilidad de los comentarios, que consideró una de las herramientas más infravaloradas de la plataforma, ya que permiten interactuar directamente con empresas, profesionales y organizaciones, incluso con instituciones públicas.
Durante la ponencia también se analizaron algunos errores frecuentes que cometen los abogados al utilizar LinkedIn. Uno de los más habituales consiste en emplear la red únicamente para enumerar logros personales o hitos profesionales, sin explicar de qué manera su trabajo puede ayudar a otras personas. Otro error es centrarse en tecnicismos jurídicos excesivamente complejos, que dificultan la comprensión por parte del público general. En este sentido, se recomendó comunicar de forma clara y accesible, sin perder rigor.
Asimismo, se mencionó la falta de enfoque como otro problema común. Muchos profesionales publican contenido sin definir previamente a qué público se dirigen o qué tipo de problema desean abordar. Para que la estrategia sea eficaz, es necesario identificar el público objetivo y orientar los contenidos hacia las cuestiones que le resultan relevantes.
La sesión también abordó dos formas de interacción profesional en la red: el inbound marketing y el outbound marketing. El primero se produce cuando el abogado genera contenido de valor que atrae a los usuarios y facilita que estos inicien el contacto. El segundo, en cambio, implica que sea el propio profesional quien dé el primer paso, por ejemplo mediante mensajes o conversaciones directas.
Finalmente, el ponente concluyó que la constancia es uno de los factores determinantes para obtener resultados en LinkedIn. Según explicó, dedicar alrededor de treinta minutos al día a interactuar, comentar y publicar contenido puede ser suficiente para construir una presencia profesional sólida en la plataforma.
En definitiva, la ponencia puso de relieve que LinkedIn ofrece a los abogados una oportunidad real para posicionarse como especialistas, generar relaciones profesionales y abrir nuevas vías de negocio, siempre que su uso se base en una estrategia clara, contenido útil y participación activa en la comunidad profesional.
Marcos Iglesias