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Conocemos JUBERO, ganador del Festival de Emprendimiento Abogacía Joven: “No debes trabajar con IA en tu despacho sin antes conocer tus procesos”

El autor del post  Elena Rubio Elena Rubio
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Hace unos días, en Derecho Práctico nos reunimos con el matrimonio más legaltech de Madrid: Rocío Bejarano Juárez, abogada, y Pablo Lammers Corral, ingeniero informático. Y lo hicimos para tratar el desarrollo de su despacho, JUBERO, y los primeros pasos en la configuración de Plazín, su asistente virtual. Teníamos muchas ganas de conocer este proyecto, que ganó el I Festival de Emprendimiento Abogacía Joven organizado por el ICAM.

Hace unos días, en Derecho Práctico nos reunimos con el matrimonio más legaltech de Madrid: Rocío Bejarano Juárez, abogada, y Pablo Lammers Corral, ingeniero informático. Y lo hicimos para tratar el desarrollo de su despacho, JUBERO, y los primeros pasos en la configuración de Plazín, su asistente virtual.

Teníamos muchas ganas de conocer este proyecto, que ganó el I Festival de Emprendimiento Abogacía Joven organizado por el ICAM. En esa jornada supimos que Plazín es un gestor de conocimiento del despacho, pero para que funcione bien, antes has tenido que trabajar en cuáles son los procesos de tu despacho para que al final puedas automatizar todo lo que sea automatizable.

Nos parece un modelo muy interesante basado en la membresía, en generar comunidad, y que incluye un análisis gratuito que descubre cómo está tu despacho, para que el equipo de JUBERO te sugiera en qué aspectos tienes que mejorar y te proponga un plan de acción. En palabras de Rocío Bejarano, «mucha gente opta por la IA, pero sigue trabajando como los dinosaurios. Si no has avanzado en la digitalización de tu firma con pequeños pasos, con pequeños procesos, ¿cómo pretendes implantar una IA?»

Rocío siempre se ha interesado por el derecho civil y tenía clara su trayectoria profesional: emprender creando su propio despacho. Desde un punto de vista práctico, captar clientes se vuelve más factible cuando hablamos de particulares, por lo que el despacho de Bejarano se muestra cercano y con propuestas a medida. “Emprender en Madrid ha sido una experiencia muy buena”.

“No hay relevo generacional a la hora de emprender en lo jurídico”, afirma Rocío, que defiende fervientemente la abogacía diferente a la que únicamente aspira a trabajar en grandes firmas y que echa por tierra la que busca unas metas en otros campos. “No se incentiva a trabajar en otras áreas”.

Pablo Lammers, por su parte, se ha acercado al mundo legal desde la parte más techie y afirma que “es un sector donde la informática cuesta”, pero que en los últimos años va progresando e innovando cada vez más.

Así, con esta visión legal y con el otro punto tech, nacía JUBERO y su herramienta, Plazín. Creada por una abogada y ejecutada por un ingeniero, este asistente “garantiza la cobertura que un emprendedor necesita”. Plazín es un asistente virtual “hecho a medida” que busca facilitar la gestión y el desarrollo diario de los despachos de abogados.

Este asistente está hecho a medida puesto que trabaja con los datos propios de la infraestructura de cada despacho: “Es complicado trabajar si no se avanza la digitalización a pequeña escala”. Es decir, para usar Plazín se precisa de una base digitalizada.

“Este asistente no es una IA”, afirma Pablo, que nos cuenta los detalles más técnicos de esta herramienta. “Se crean una serie de ontologías con los que se van haciendo patrones y que se plasman luego en grafos de conocimiento para ver cómo se relacionan”. La inteligencia artificial se utiliza entonces para traducir el lenguaje textual al lenguaje de la base de datos de los grafos.

“El grafo tiene diferentes áreas de conocimiento” y cuando se le pregunta, intenta resolverlo en base a los conocimientos y los datos que ya tiene. La IA no razona aquí y es que todo está relacionado con la gestión del conocimiento, que es muy complejo y requiere de una buena implementación y desarrollo.

La gestión de conocimiento apenas se trabaja a gran escala por las empresas, lo que configura un gran aspecto diferenciador del despacho JUBERO. “La gestión de conocimiento también permite traducir idiomas”, nos explican ambos. Se crean relaciones entre el idioma legal más técnico con “el idioma de la calle”. Por ejemplo, esto resulta imprescindible a la hora de crear y modelar la página web, pues los clientes buscan con frecuencia los servicios jurídicos empleando otros términos más coloquiales.

“Es complicado ponerle precio”, respondían ambos cuando hablábamos del coste de Plazín, que funciona como una membresía asequible, que comprende un análisis gratuito,; esto es, una auditoría del despacho en la que ver en qué estado se encuentra.

Por tanto, Plazín es un gestor inteligente de conocimiento, de información, que necesita de una previa digitalización por fases en la que se trabaje el funcionamiento diario del despacho, así como los métodos y procesos de este. “Con estas pequeñas instrucciones de trabajo y con todo esto claro, se empieza a automatizar”, declara Lammers. Una buena implementación de inteligencia artificial requiere de un trabajo previo de cada despacho.

Posterior a ese análisis, JUBERO realiza una propuesta de valor con propuestas de mejora y un plan de acción, “que es imprescindible”, para los próximos cinco o diez años. Además, se incluirían las prioridades que el despacho deberá tratar como futuros objetivos.

La idea de la membresía también está enfocada a crear comunidad, pues los despachos involucrados trabajarán con la misma filosofía y procedimientos de trabajo; es decir, “se genera una red y un espacio de confianza entre ellos”, afirman Rocío y Pablo.

Abogacía Joven ICAM celebró el pasado mayo el Festival de Emprendimiento Abogacía Joven en el que JUBERO defendió el proyecto de Plazín, y ganó el primer premio con su pitch. “Fue una experiencia súper satisfactoria”, afirma Rocío, que nos relata como, de los 41 proyectos presentados, quedaron entre los siete finalistas y terminaron ganando.

Además, Bejarano recalca la importancia de la celebración de estos eventos por parte del Colegio. “Hicimos mucho networking, es una iniciativa muy necesaria y fundamental que proporciona apoyo real y efectivo al emprendimiento”. Bien es cierto, que se trató de una jornada muy completa que contó con un amplio abanico de actividades que incluía talleres y mesas redondas.

También nos contaron acerca de los proyectos en los que ha participado JUBERO, destacando notablemente el realizado en la Universidad Europea de Madrid, donde Pablo participaba en un workshop de la Asociación Española de Ingeniería de Sistemas y presentaba una propuesta de modernización.

“La propuesta era digitalizar la Administración de Justicia”. En definitiva, se trataba de entender el funcionamiento jurídico a fin de poder establecer próximas soluciones que se trazan con lenguajes gráficos, procesos, actividades…

JUBERO aún no cuenta con una oficina física, pero es cuestión de tiempo. Por el momento, Rocío trabaja en un espacio coworking y se plantean en un futuro incorporar nuevo personal al despacho. Además, “queremos dar formación a becarios”, comparte Rocío, que explica que JUBERO también quiere enseñar.

En conclusión, el objetivo es crear comunidad, que van consiguiéndola con su newsletter y con lo que buscan asentar los procesos y darle tiempo a Plazín para desarrollarse. “El tema de los inversores es fundamental” y es que el diseño de software y la consolidación de Plazín requieren de inversiones que le auguren un prometedor futuro.