Carlos Guerrero, fundador de Lexgoapp y Debify, crea Prudencia.AI, una IA jurídica centrada en el razonamiento del abogado y la seguridad jurídica
La plataforma española apuesta por el criterio profesional y la fiabilidad frente a la automatización basada exclusivamente en la generación de texto. El equipo fundador se completa con Jaume Bosch, cofundador y CTO de Prudencia.AI, profesional con más de 25 años de experiencia en desarrollo web e ingeniería de software.
La rápida adopción de la inteligencia artificial en el sector legal está transformando la forma en que despachos y departamentos jurídicos trabajan con documentación, normativa y jurisprudencia. Sin embargo, este proceso también ha puesto de relieve los límites y riesgos de las soluciones basadas únicamente en la generación automática de texto. En este contexto nace Prudencia.AI, una nueva plataforma española que sitúa el razonamiento jurídico profesional en el centro de su propuesta.
Prudencia.AI ha sido diseñada para replicar la forma de trabajar de un abogado senior: analizar documentos reales, identificar los hechos jurídicamente relevantes, contrastar la normativa aplicable con la jurisprudencia existente y valorar escenarios y riesgos antes de formular conclusiones. El objetivo no es sustituir al profesional, sino reforzar su criterio y reducir la probabilidad de errores derivados de análisis incompletos o poco estructurados.
Desde la compañía subrayan que el Derecho no admite atajos. «La seguridad jurídica exige método, contexto y control. Una IA legal no puede limitarse a producir respuestas verosímiles; debe razonar, entender los límites del sistema jurídico y operar con el mismo rigor que se espera de un abogado con experiencia», señalan.
La plataforma está orientada a despachos, asesorías jurídicas y departamentos legales de empresas que necesitan fiabilidad, trazabilidad y control del razonamiento, especialmente en un entorno en el que el uso de herramientas de IA genérica empieza a generar inquietud por sus implicaciones procesales, deontológicas y reputacionales. Prudencia actúa como un sistema de apoyo a la decisión jurídica, ayudando a estructurar el análisis, anticipar riesgos y documentar el razonamiento seguido.
Detrás del proyecto se encuentra Carlos Guerrero, cofundador y CEO de Prudencia.AI, abogado y emprendedor con más de veinte años de experiencia en el ejercicio profesional y en la creación de proyectos innovadores en el ámbito legal y financiero. Guerrero ha sido socio de despachos especializados en derecho de los negocios medianos en España y ha impulsado diversas iniciativas legaltech y fintech, combinando conocimiento profundo de la práctica jurídica con una visión empresarial y tecnológica. Además, participa como business angel en startups y es fundador de compañías como Lexgoapp, Debify y Debalia.
El equipo fundador se completa con Jaume Bosch, cofundador y CTO de Prudencia.AI, profesional con más de 25 años de experiencia en desarrollo web e ingeniería de software. Bosch está especializado en el diseño de arquitecturas escalables y en la creación de sistemas basados en agentes de inteligencia artificial, y ha liderado equipos técnicos de alto rendimiento en proyectos digitales complejos. Actualmente es también cofundador y CTO de Panggea, startup centrada en el desarrollo de agentes IA, y participa como inversor y mentor en startups de los sectores fintech, legaltech, healthtech y foodtech.
Con este enfoque, Prudencia.AI se posiciona como una alternativa especializada en un mercado cada vez más saturado de soluciones generalistas. Su propuesta se apoya en tres ejes: criterio profesional, seguridad jurídica y responsabilidad en el uso de la inteligencia artificial, con la ambición de convertirse en una herramienta de referencia para los profesionales del Derecho que buscan eficiencia sin renunciar al control.